En el año 1780 un trapo de lino con sal era la herramienta para mantener una buena higiene dental. A William Addis, sin embargo, no le entusiasmó la idea de lavarse los dientes con este instrumento cuando, por disturbios callejeros, lo encerraron en la cárcel de Newgate, Londres (Reino Unido). Tenía pocos medios, pero encontró una solución al problema: se guardó un hueso de la cena y sobornó a un guarda para que le llevara pelo animal. No sólo se lavó los dientes con tranquilidad, también decidió vender su producto una vez puesto en libertad.

Esta es sólo una de las muchas ocurrencias creativas que han dado lugar a inventos que, pasados los siglos, siguen siendo no sólo útiles, también necesarios. Nacieron para solucionar un problema momentáneo, han acabado por solucionarlo para siempre. De eso precisamente trata la creatividad.

¿Qué es la creatividad?

Más allá de la creatividad.

“Producir intencionadamente sorpresas eficientes”. Esta es una de las definiciones de creatividad del 8º cuaderno FAROS titulado “Creatividad en la educación, educación de la Creatividad”, coordinado por el Catedrático de Filosofía e impulsor de la Universidad de Padres online José Antonio Marina, junto a las investigadoras de la citada Universidad, Mariola Lorente y María Teresa Rodríguez de Castro, y   profesionales del Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona, como la pedagoga e investigadora Begonya Nafría y la Doctora en Medicina y neuropediatra Mercedes Serrano.

Son muchas las ideas que se tratan alrededor de este tema principal y que se debatieron el pasado 2 de octubre en la presentación del citado cuaderno. Algunas de ellas son:

– La creatividad va más allá de tener una idea: se trata de que esta cubra una necesidad o solucione un problema.

– La creatividad es una capacidad básica de la inteligencia humana, cualquier persona puede ser creativa si se dan los condicionantes adecuados: en la estimulación de la creatividad influyen muchos factores, como el entorno familiar y el educativo.

– La creatividad es un hábito y se puede aprender: según los expertos, la creatividad emerge de cualquier ámbito de conocimiento. Así, se fomenta que los profesionales de las escuelas eduquen la creatividad en los niños pero también a los niños en la creatividad. En este sentido, el papel de los padres es también muy importante. Su actitud favorecerá al desarrollo de esta capacidad en los pequeños.

– Una persona será más creativa si disfruta con lo que hace, si le satisface y si siente que está haciendo algo por sí misma: Una idea que la empresa Google aplica al pie de la letra. El gigante tecnológico es un ejemplo de fomento de creatividad entre sus trabajadores por diferentes motivos.

Por un lado, la impulsan con sus espacios de trabajo:

  

“Do cool things that matter”, es uno de sus eslóganes internos y de él se interpreta que las ideas que tienen los trabajadores, aunque sean pequeñas o estén poco maduras, pueden servir para llegar a conseguir retos de gran utilidad. En otras palabras, las sorpresas eficaces de las que se ha hablado antes. De hecho, la empresa les motiva para que desarrollen sus propios proyectos y hasta les deja periodos de tiempo para que se dediquen a ellos.

– La creatividad no está sólo en el arte: De hecho la creatividad está presente en el día a día de todas las personas. Solucionar proactivamente pequeños problemas de la vida diaria hace que seamos creativos, aunque no pensemos que lo somos. Somos creativos si inventamos algo nuevo para solucionar un problema pero también cuando nos falta un ingrediente en una receta y lo sustituimos por otro. En general y erróneamente, se identifica la creatividad al ver elementos como los siguientes:

En estos casos, sin embargo, la creatividad es ya  una profesión y se manifiesta de forma abierta y llamativa en campañas de street marketing como las anteriores. También en ellas se pone solución a un problema, el de comunicar un producto.

– El proceso creativo tiene cuatro fases: preparación, incubación, iluminación y verificación. Entre ellas, destacaría la iluminación o también llamado “Momento Eureka”, cuando surge de repente la nueva idea, cuando se encuentra la solución, cuando se ve la luz al final del túnel. Este momento surge después de haber digerido conocimientos y pensamientos previos, haberlos dejado reposar y posteriormente emerger. La clave, sin embargo, está en la última parte. La idea debe poder adaptarse a su uso en la realidad.

Momentos Eureka que han pasado a la historia

Este es el momento que tuvo Addis en la cárcel al querer lavarse los dientes, pero también Enric Bernat al ensuciarse las manos al comer un caramelo, o Arty Fry al perder el separador de páginas de sus libros de canto coral. Gracias a ellos, el cepillo de dientes, el Chupa-Chup o los Post-it son para nosotros elementos cotidianos.

Igualmente, Steve Jobs se dio cuenta de que muchas personas se compraban CDs sólo para escuchar una canción y desarrolló el iPod y el iTunes, que a su vez, han obligado a la industria del CD a estimular su creatividad.

Así, el entorno está lleno de frutos de estos momentos de iluminación que, por pequeños que parezcan, en conjunto, nos permiten avanzar. Aquí yace el valor de la creatividad y la importancia de invertir en él en las nuevas generaciones. De este modo, cabe añadir, para finalizar, otra de las ideas que FAROS ofrece: La creatividad es un bien social, una decisión y un reto. Formar en creatividad es apostar por un futuro de progreso.

 

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