Cada día resulta menos extraño observar en las calles de la India a mujeres y hombres usando sus teléfonos móviles; incluso en las zonas rurales muchas son las personas que lucen sus dispositivos entre saris y turbantes. Como sucede en la India, en muchos países del resto de Asia, África y América Latina la gente está cada día más conectada gracias a los avances en tecnología.

Países del tercer mundo donde el acceso a internet mediante un ordenador nunca llegó a tener éxito están ahora viviendo una verdadera revolución con la llegada de los teléfonos móviles. Las líneas fijas presentaban diversos problemas derivados de la falta de una buena infraestructura y la facilidad de robar el material usado. Dadas las complicaciones existentes a la hora de hacer llegar la red a los hogares, el despliegue de tecnología móvil comenzó como una alternativa más práctica y económica, y el servicio está ahora al alcance de los que más lo necesitan.

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El móvil se ha convertido en una herramienta de comunicación indispensable para muchas personas, dado que ahora ven posible tener acceso a servicios que hasta el momento no habían estado a su alcance. La tecnología permite romper con las barreras derivadas de la distancia, y facilita la comunicación entre familiares y amigos.

Así es como se está viviendo una explosión de creatividad, tanto de la mano de los habitantes cómo de diversos grupos de emprendedores e ingenieros de todo el mundo, quienes diseñan nuevas aplicaciones solidarias que contribuyen a salvar vidas y que están cambiando la rutina diaria de un gran número de personas.

El activismo ciudadano tiene cada vez más fuerza gracias al teléfono móvil. Pese a los intentos de algunos gobiernos autoritarios por controlar la información difundida por la red, los ciudadanos buscan saciar el deseo de expresar su disconformidad con el mundo y utilizan este nuevo medio de comunicación para dar su opinión y promover la libertad de expresión hablando sobre temas sociales y políticos que afectan su entorno.

Por otro lado, los profesionales del campo de la salud han visto en la llegada de la tecnología una gran oportunidad para mejorar el acceso a sistemas sanitarios, siendo los que viven en lugares remotos grandes beneficiados de todos estos cambios. Podemos encontrar servicios tan sencillos como proporcionar ayuda mediante un SMS o una llamada a personas con problemas mentales, como es el caso de mHealth for depression, aplicación diseñada para atender y dar apoyo a los individuos de Pakistán que sufren depresión o ansiedad. Existen también un gran número de iniciativas que aprovechan la tecnología móvil para ayudar a las mujeres durante el embarazo y luchan por reducir las altas tasas de mortalidad materna. Este es el caso de mMitra, que tiene por objetivo sensibilizar a las mujeres con pocos recursos de la India para que cuiden mejor de sí mismas durante el embarazo y los primeros meses de vida de sus bebés, o de Zero Mothers Die, que nace con la idea de acercar las tecnologías móviles a mujeres de distintos países de África para aumentar su acceso a la información del embarazo y atención de emergencia.

Encontramos también servicios mucho más complejos que promueven la interacción entre usuarios y el sector sanitario, como es el caso de las impresoras 3D, que puede suponer una alternativa a la compra de material que en muchos países dónde las importaciones conllevan un coste demasiado elevado.

El sistema bancario, la agricultura o la educación son otros campos en los que se han visto grandes avances gracias a las muchas aplicaciones que han sido diseñadas para acercar la información a los habitantes y aprovechar las ventajas de métodos de enseñanza alternativos.

Todos estos programas contemplan una labor de sensibilización de las poblaciones locales y de educación, luchando por globalizar el acceso a información.

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